Recién inaugurado el año, toca ahora hacer frente a las posibles secuelas de los excesos navideños y fiestas de fin de año; por ello NOTA UTIL plantea una lista de diez propósitos de año nuevo que nos ayuden a lograr una buena salud. 

El año que comienza puede ser el momento perfecto para tomar conciencia de la importancia de adquirir hábitos saludables y hacer de la prevención nuestra mejor aliada: problemas de salud tan comunes como la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la obesidad son prevenibles si observamos ciertas precauciones. “Incluso el 80% de los casos de diabetes tipo 2 pueden evitarse”, afirman los expertos.

Diez propósitos saludables para el nuevo año:

  • Come de todo y en las cantidades adecuadas. La dieta mediterránea es el mejor modelo para cumplir esta premisa. Se caracteriza por un elevado consumo de cereales, frutas, verduras y legumbres, una alta presencia del pescado, y algo menos de carnes blancas y lácteos, así como un consumo bajo de carnes rojas. También prima la ingesta de grasas de origen vegetal como el aceite de oliva virgen o los frutos secos.
  • Realiza cinco comidas al día. Desayuna fuerte, almuerza, come bien, merienda y cena ligero. Y hazlo siguiendo horarios regulares y, si es posible, planificando con periodicidad semanal lo que tomarás en cada comida. En general, la moderación debe ser la norma básica.
  • Opta por la cocina sana. Recuerda que la cocción, el vapor, la plancha o el horno son excelentes opciones para cocinar de manera saludable sin renunciar al sabor, que puedes potenciar con especias y vinagres, pero sin abusar de la sal. Reserva las frituras y las salsas solo para ocasiones especiales.
  • Hidrátate todo lo que necesitas. Tu organismo precisa de al menos dos litros diarios de líquidos para mantenerse en forma. Sobre todo, debemos beber agua (de seis a ocho vasos al día), aunque también se pueden tomar zumos naturales, infusiones y caldos.
  • Modera el consumo de alcohol y no fumes. No es necesario eliminar por completo el vino y la cerveza, porque ambas bebidas contienen nutrientes saludables, pero los hombres no deberían beber más de dos o tres vasos al día y las mujeres, uno y medio. El tabaco sí debe ser directamente suprimido, pues constituye un factor de riesgo de numerosas enfermedades.
  • Apuesta por la vida activa. Huye del sedentarismo. Además de los treinta minutos de actividad física moderada que la OMS aconseja, opta por incorporar a tu día a día hábitos como caminar en vez de coger el coche o subir por las escaleras en lugar de utilizar el ascensor.
  • Duerme al menos ocho horas diarias. El descanso es fundamental para nuestro cuerpo. Tu capacidad de concentración aumentará en el trabajo o en clase y te sentirás con mucha más energía para realizar cualquier actividad, si duermes al menos ocho horas al día y siguiendo siempre unos horarios regulares.
  • Lávate las manos a menudo con agua y jabón. Especialmente después de ir al baño o tras estornudar o toser. Cuida también la higiene al cocinar, evitando, por ejemplo, el contacto entre alimentos crudos y cocinados y manteniendo limpios los utensilios y superficies de cocina. Estas medidas son útiles para prevenir infecciones y contagios.
  • Mens sana in corpore sanoSer optimista y sentirte feliz aumentará tus probabilidades de disfrutar también de una buena salud. Reserva tiempo de ocio para actividades placenteras o hobbies de tu gusto y para relacionarte socialmente.
  • Acude a revisiones médicas habituales y no te automediques. Someterte a chequeos médicos periódicos puede ayudarte a prevenir y detectar de manera precoz la aparición de enfermedades. Además, si te encuentras mal, acude a tu médico o farmacéutico para pedir consejo: ellos te asesorarán sobre los tratamientos más adecuados.

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