Famosa por ser una fuente significativa de fibra, ácidos grasos poliinsaturados y fitoquímicos, la linaza es un gran remedio para una amplia variedad de problemas digestivos.

  • Contiene una cantidad importante de fibra soluble, una sustancia que se convierte en una especie de gelatina que atrapa las toxinas para facilitar su eliminación.
  • También aporta fibra insoluble, necesaria para “barrer” los desperdicios que suelen acumularse en el interior del colon.
  • Cuenta con un ligero efecto laxante que combate el tránsito intestinal lento para aliviar el estreñimiento.
  • Fortalece el sistema inmunitario y aumenta la presencia de los anticuerpos que ayudan a luchar contra las infecciones.
  • Tiene efectos antiparasitarios y antiinflamatorios que restablecen la salud digestiva ante la presencia de estos organismos.
  • Nutre la flora intestinal y previene su deterioro.

¿Cómo preparar este remedio con clavo seco y linaza?

El remedio de clavo seco y linaza se puede emplear como complemento para tratar las infecciones parasitarias. Sin embargo, también se aconseja su consumo regular como preventivo de estos problemas.

Ingredientes

  • 1 ½ cucharadas de clavo seco (20 g)
  • ¾ taza de linaza (semillas de lino) (unos 100 g)

Preparación

  • Tritura el clavo en un mortero o muélelo hasta hacerlo polvo.
  • Muele las semillas de linaza y mezcla el polvo con el clavo.

Modo de consumo

  • Agrega un par de cucharadas de la mezcla en una taza de agua tibia y consúmela en ayunas.
  • Repite el remedio durante 3 días seguidos, descansa el mismo lapso y retómalo.
  • De modo opcional lo puedes agregar en el batido del desayuno o zumos de fruta.

 

¿Cómo saber si tengo parásitos?

Algunas infecciones parasitarias trascurren de forma leve y no producen síntomas contundentes. Sin embargo, una vez se complican, desencadenan una serie de reacciones que permiten sospechar su desarrollo.

Los síntomas incluyen:

  • Episodios de diarrea, cambios en el color y textura de las heces
  • Cambios en el apetito, pérdida de peso sin razón aparente
  • Deficiencias nutricionales
  • Sensación de fatiga, insomnio e irritabilidad
  • Inflamación y dolor abdominal
  • Tos seca
  • Picor en la zona anal o vaginal
  • Náuseas y vómitos

Si estas manifestaciones son más severas con el paso de los días, es importante consultar de inmediato al médico.

Para evitarlo, basta con reforzar las medidas de higiene, en especial al manipular alimentos u objetos de uso compartido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Comentarios de la entrada