Las finanzas, sino sabemos manejarlas nos manejaran a nosotros

Lamentablemente hoy en día el dinero en el matrimonio se ha vuelto el eje central que lo hace girar a su antojo, llegando a ser el medidor que indica la calidad de la relación, sino tienen suficiente  dinero se  vuelven  irritables, ofensivos y hasta agresivos con su pareja, si tienen en abundancia lo sustituyen por el amor de su cónyuge llegando a distanciarse, a ser egoístas con el dinero.

Muchas de las tensiones del matrimonio provienen del ámbito financiero, aunque en ocasiones se manifiesta de otro modo. La mitad de las rupturas son a causa del dinero, ya sea por tener demasiado o por tener poco, por una mala administración, por tener grandes deudas, por los intereses en común, entre otras cosas. 1

Pueden surgir grandes problemas entre pareja cuando uno de ellos gasta – o parecer gastar-  demasiado. Pero es un problema que ambos deben enfrentar y conquistar juntos teniendo estos principios en mente:

A.-Comprendan que los dos están en el mismo equipo cuando se trata de las finanzas.

Observando el comportamiento de muchos matrimonio es increíble  como he visto personas que viven bajo un mismo techo y  llevan muchos años de casados que cuando se trata de la parte financiera parecen olvidar que tienen  pareja, pues  cada quien  hace a espalda del otro transacciones  bancarias, compran o venden propiedades a escondida de su cónyuge para que no se entere que tiene dinero, cuando esto pasa deben revisarse porque entre ellos no hay un verdadero equipo, sino dos personas que no comparten en su totalidad como pareja, ya que entre ellos no hay una relación sincera y mucho menos una buena comunicación que es tan importante.

Deben sentir que tienen un cierto grado de seguridad y libertad con relación al dinero, teniendo en cuenta que ambos deben de enfatizar que una relación saludable es más importante que los detalles financieros, cuando los dos son parte del mismo equipo es más fácil encontrar soluciones creativas para los desacuerdos en la manera de gastar el dinero.

Ejemplo: reserven una cantidad de dinero cada mes o cada tres meses para comprar perfumería, ropa, maquillaje y otros hobbies, en vez de hacerlo descontroladamente cada vez que van al súper y ven algo que les atrae como diciéndole “cómprame”.

B.-Reconozcan  las razones reales  por la cuales gastan demasiado dinero.

Cuando tendemos a comprar artículos que realmente no son una necesidad, quizás es porque están tratando de llenar otras necesidades que las compras no pueden satisfacer, seguro usted tiene su propia justificación de porque gasta el dinero en demasía: puede ser que cuando  niño tenía muchas privaciones, o por depresión, ansiedad, o simplemente la emoción de buscar algo nuevo. Todas estas cosas tienen algo en común:

La búsqueda de seguridad: consciente o no las personas piensan:”Si tengo esto voy a estar a la moda” o quizás “voy a ser aceptado” o “voy a estar bien”.

En una época yo gastaba mucho dinero comprando perfumes para coleccionarlos, aunque pasaran meses sin ponérmelos, solo para llenar un vacío interior de necesidad de reconocimiento, hasta que me di cuenta que era un gasto innecesario y lleno de vanidad, que ocasionaba un desbalance en mis finanzas que se traducían en mas deudas a pagar a fin de mes.

Este problema es mucho peor cuando hablamos de una pareja, pues se trata de dos personas que entran en deudas innecesarias, que a su vez los llevan  a entrar en  conflicto por  gastar demasiado en artículos que no son primordiales.

 

  • Antes de comprar alguna cosa ambos deben preguntarse:

¿Qué estoy tratando de hacer?, si la repuesta tiene que ver con una satisfacción personal o con escapar del estrés o del dolor, no compren. La necesidad no será cubierta más que por un momento, pronto volverá. Podríamos vernos envueltos en un círculo vicioso de compras y necesidades emocionales insatisfechas, que agregara una línea más a tu libreta de gastos.

Por el contrario lleven ese sentido de necesidad al Padre Celestial, y descubran que solamente El tiene la repuesta. Si su cónyuge está teniendo problemas en ese sentido, apóyelo buscando seguridad en Dios y no en las cosas materiales. Un pastor o un consejero pueden serles de ayuda.  

C.-Analicen el costo de las cosas y con cuanta regularidad pueden adquirirse.

1.-Revisen separadamente su lista de compras, marquen  cuales creen que son los precios apropiados para cada cosa y luego comparen sus notas.

2.- Dividan esa misma lista en lo que quieren y lo que realmente necesitan, marcando con  cuanta frecuencia creen que se debe comparar cada cosa y comparen luego los resultados.

D.- Aprendan a que deben  vivir con menos de lo que ganan.

Vivir al justo con el salario de un mes al otro no resulta cómodo para nadie. Puede llevar a cada integrante del matrimonio a sentirse atrapado usado e inseguro sobre el futuro de la relación y las finanzas. Esa inseguridad aumenta cuando surge la pregunta ¿Qué pasa si me quedo sin trabajo?   Quizás el problema real no sea lo que gana o lo que gasta su cónyuge o usted mismo, sino la falta de presupuesto.

Mayordomía y Presupuesto, es la comprensión de lo que es el dinero.

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