Tras las fiestas navideñas queremos empezar el año con propósitos saludables: Apuntarse al gimnasio, dejar de de fumar, dejar a un lado el estrés y otro de los propósitos más habituales es adelgazar. Con una dieta equilibrada y saludable puedes lograrlo y además evitarás el efecto rebote.Pero para eso, tenemos que recordar que tenemos que tomarnos el tiempo para cuidarnos, es por eso que es importante comprar sabiamente, y asi no sacrificamos nuestra billetera y obtendremos orden en nuestros hábitos alimenticios.

Primero que todo:

  1. Cuando vayas a realizar la compra ve siempre que puedas con la barriga llena, es fácil que te dejes llevar por el hambre en la selección de alimentos de tu compra.

 

Es Típico: Cuando entras al supermercado con la misión de comprar solo lo más sano e indispensable… pero, sin saber cómo ni por qué, acabas en la caja, con el carrito de compra a tope, una cuenta kilométrica y la billetera vacía.

Lo peor viene después en casa, pues la batalla por comer mejor ya está perdida. Tienes al alcance de tu mano todos esos alimentos ”poco saludables” que compraste sin pensar y que no te ayudan a cuidar tu salud.

Sabías que los buenos hábitos empiezan mucho antes de llevar los alimentos a tu boca. Por eso, aquí encuentras las mejores estrategias prácticas para que logres comprar sano en el super (y de forma inteligente).

Compra lo necesario, no lo conveniente” -Ovidio

En estos días son pocas las personas con suerte que tienen una granja y un huerto para obtener sus alimentos directamente de la naturaleza.

La realidad de la mayoría es simplemente ir al supermercado más cercano, y comprar los alimentos de tanto en tanto.

El primer supermercado del mundo apareció en el año de 1916 1 Y desde entonces, ir a comprar nuestros alimentos en algún establecimiento, se ha vuelto sumamente común. Ya sabemos cómo funciona, es fácil, cómodo y accesible.

Estas acciones repetidas en conjunto: ir al supermercado, tomar el carrito y seleccionar nuestros alimentos, se ha convertido en un hábito.

El problema es que aún NO hemos aprendido a comprar de forma inteligente.

Además, olvidamos que los hábitos de compra se relacionan directamente con nuestra alimentación y salud.

Las Batallas Contra Las “Tentaciones” Se Ganan En El Supermercado

Los hábitos alimenticios comienzan desde mucho antes de que lleves la comida a tu boca.

Romper con los malos hábitos de alimentación solo es posible si empezamos cambiando los hábitos de compra.

¿Por qué?

Porque una vez que compraste los alimentos poco saludables, tu alimentación será de la misma forma. Incluso las personas que tengan un autocontrol sobrehumano, caerán en la tentación.

Se vuelve mucho más difícil (e incluso imposible) decirle “no, gracias” a ese helado de chocolate cuando lo tienes esperando por ti en la nevera.

Evitar la tentación de comer alimentos “poco saludables” no requiere de mucha fuerza de voluntad. Sólo necesitas tomar una buena decisión una vez y ya.Es decir, comprar saludablemente en el supermercado.

Entiendo que a veces es inevitable comprar estas “tentaciones” e incluso comprar más de la cuenta al entrar al supermercado.

Pero no se si sabias pero el supermercado juega con tus emociones. Si, Una vez que tienes un pie adentro, todo está perfectamente diseñado para que el consumidor compre mucho más de lo que se había planteado antes de entrar.

Repite: el hábito es más fuerte que tu intención de comer más sano

Si esto se escucha muy grave, aquí viene lo peor:

Tener una lista de compra sana NO es suficiente para lograr comprar más inteligente y mejor.

Leíste bien: las personas que entran a un supermercado con una lista de compra, en teoría han planeado con antelación que es exactamente lo que van a llevar, pero, la mitad de nuestras decisiones de compra ocurren en los pasillos.

Entonces, ¿qué es lo que los motiva exactamente a comprar un producto adicional?Para contestar a esa pregunta , voy  a poner un ejemplo. Aquí entra el típico caso de alguien que quiere bajar de peso y entra al supermercado con su lista de compras en la mano y piensa:

– “Aquí están las galletas de chocolate…. no las compraré, no están en mi lista “

(Unos pasos más adelante…)

-“ ¡Oh no lo puedo creer! Mi  helado de vainilla favorito con trozos de galleta, está al 2×1…me lo llevo”.

¿Qué paso con la lista de compras y la dieta?…

Pasó desapercibida porque el hábito es más fuerte. De hecho, cualquier acción que es repetida lo suficiente se convierte en un poderoso hábito.

Aprender a comprar inteligente ayudará a que desarrolles mejores hábitos de alimentación.

   Aquí te damos 2 estrategias para comprar sabiamente 

Estrategia #1: Haz El Recorrido En Dirección Contraria

Primero tienes que saber dos cosas:

  • El supermercado diseña sus pasillos y el acomodo de los productos para hacerte comprar más
  • Tu fuerza de voluntad se debilita mientras más la usas

Entonces, esta estrategia es de gran utilidad para comprar más inteligente:

Empieza el recorrido en dirección contraria 

Una forma de tomar ventaja de todo lo que ya sabes, es empezando por el final. De tal forma que, las frutas y verduras (que espero tengas siempre en tu lista) sean compradas al final del recorrido.

Tú fuerza de voluntad será tu arma más poderosa para evitar comprar en el inicio todos esos alimentos que no quieres tener en casa y que están desde la entrada.

Además el cambio en la secuencia que normalmente haces rompe con el hábito automático y, de esta forma, eres más consciente de tus decisiones de compra.

Estrategia #2 Revisa Las Etiquetas

Para comprar sano en el super es necesario revisar las etiquetas de los alimentos empacados.

Entiendo que este consejo te lo han dado todos los nutricionistas del mundo en coro, y sé que nadie tiene demasiado tiempo para estar leyendo letritas de cada cosa que pones en el carrito. Las cosas se complican porque las etiquetas de información nutricional y las listas de ingredientes son un deslumbrante despliegue de números y términos confusos francamente irreconocibles.

Pero ¡espera! si de verdad te preocupa tu salud y la de tu familia tómate 1 minuto extra para revisar las etiquetas.

Una vez que leas la información de un producto y lo selecciones, la siguiente vez no tendrás que hacerlo pues ya sabes cuál hay que elegir, y cada vez será más fácil interpretarlas. Y si de plano no tienes tiempo ni ganas de leer ninguna etiqueta, entonces mejor compra alimentos que no la necesiten, por ejemplo frutas, verduras y leguminosas (frijoles, garbanzos, lentejas)

Piensa en esto, los supermercados y las industria alimentaria es un negocio y quieren encontrar la forma de convertir tu dinero en su dinero.

¡No te dejes engañar!

Existe un poderoso marketing detrás de cada diseño de las etiquetas frontales, pero, aunque sea muy llamativa no te está dando la información completa de ese producto, por eso, tienes que leer la parte de atrás con la información nutricional y la lista de ingredientes.

Sólo necesitas prestar atención a algunas cosas específicas (y muy fáciles) de cada producto, yo lo hice de forma didáctica para ti, sólo tienes que seguir los pasos de esta mini-infografía 


con información de habitualmente.com

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