Momento Espiritual

Que es ser espiritual?

Para empezar, una persona espiritual es aquella que vive y se preocupa por el verdadero sentido de la vida y de la naturaleza del ser humano. A partir de preguntarse quién es realmente, por qué está en este mundo, si existe o no una misión en la vida, qué pasa luego de la muerte y si además de este cuerpo tenemos también un espíritu inmortal. A través de estas preguntas comienza una interiorización para conectarse con su verdadero yo interior: la esencia. No existe un camino correcto para esto, hay quienes lo logran a través de la fe, quienes lo hacen a través de meditación, de alineamientos, etc

. Y esta conexión interior hace que su conexión con el exterior, con todos los demás sea de manera pacífica, amante, solidaria y alegre. No porque se lo proponga voluntariamente sino porque naturalmente lo siente y por lo tanto actúa así. Una persona que vive de acuerdo a su sentir interior tiene una identidad indestructible porque no está basada en lo material ni en su ego o personalidad, sino en lo esencial de sí, que es lo esencial del Universo. Lo que es y lo que hace están unidos siempre, por eso ante cualquier revés, a diferencia de una persona común, continúa su vida, esperando que su guía interior le muestre qué camino seguir.

Yo no veo la espiritualidad como una filosofía, sino como una forma de vida, donde hacemos el trabajo del amor cada vez que lo necesitamos y buscamos sostener nuestra paz interior y armonía con el entorno.

«Por eso, me pregunto si alguien vive desde su espíritu, no reviso si está inmerso en alguna religión, o algún credo, sino qué tipo de vida vive, cómo es la relación consigo mismo y con su entorno.» Dice Belavione en un artículos compartido en su propia pagina.  Son esos los valores diarios donde se evidencia el camino espiritual.

Me he encontrado con gente que dice no creer en Dios, pero a ellos también los vi abrazar al doliente, sentarse a escuchar a alguien que opinaba diferente sin una actitud defensiva y cuidar sus opiniones sobre otras personas. Y también me he cruzado con fieles religiosos que atacaban a quienes pensaban diferente y usaban su prédica para imponer su punto de vista. Todos somos un poco de todo, pero el compromiso en fortalecer nuestro espíritu implica menguar nuestras zonas oscuras y trabajar para fortalecer nuestro brillo.

Por eso, personalmente, elijo caminar haciendo lo que mejor puedo, a cada momento, y acercarme al amor, a la paz y al respeto. Con aciertos y errores, pero sobre esa premisa. Porque la espiritualidad no ocurre en los libros, los sermones ni los estudios que hayamos realizado, sino en la capacidad de sostener la energía del amor allí donde estemos, en cada momento, en cada lugar, con cada persona.

Al final, cuando transitemos nuestros últimos días, quizás la única pregunta que nos hagamos sea. ¿Cuánto hemos amado? Porque lo demás, todo quedará aquí en la tierra.

Escrito por: Julio Bevione

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