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Todos los niños son diferentes. Aunque las personas nos podemos parecer no somos iguales, y con los niños pasa igual. Lo mismo pasa con la forma de aprender de tu hijo, el modo en que aprende tiene relación con varios factores: la edad, la maduración, el estilo de aprendizaje y sobre todo la personalidad.

Es importante saber cómo aprenden los niños para saber qué es lo más adecuado para ellos en cada momento.

Pasan por diferentes etapas de aprendizaje

Desde que nacen, los niños aprenden sin parar. Cuando son bebés aprenden sobre el mundo que les rodea a través de los sentidos.

A partir de los 2 años y hasta los 7 aproximadamente empiezan a desarrollar la capacidad de razonar y de pensar, pero siempre siendo egocéntricos, algo propio de la edad.

Cuando los niños pasan de los 7 años se vuelven menos egocéntricos, y son capaces de pensar fuera de sí mismos y tener empatía.

Es a partir de los 12 años cuando son capaces de razonar y poner a prueba sus ideas sobre el mundo, pero para ello necesitan el ejemplo de sus padres y tener valores en la familia.

Es importante que el niño tenga diferentes tipos de aprendizaje a lo largo de todas las etapas de crecimiento.

¿Cómo prefiere aprender?

Para saber hasta qué punto se le puede exigir a un niño en la escuela y en casa se tiene que saber qué tipo de estudiante es. Para ello tienes que saber cómo le gusta aprender por ejemplo, ¿le gusta más leer o ver imágenes?

En este sentido y por dar un ejemplo, si a tu hijo le gusta más aprender con imágenes puedes reforzar su estudio mediante dibujos, mapas, fotografías e incluso con vídeos documentales.

También hay niños que prefieren aprender escuchando la lectura en voz alta, en este caso puedes explicarle con canciones o rimas.

Hay niños que se les gusta aprender a través de la lectura y ampliar el vocabulario. Los juegos de palabras, las sopas de letras, los trabalenguas o los crucigramas siempre son una buena estrategia para estos niños.

También hay niños que necesitan ir un paso más allá, y para potenciar su aprendizaje necesitan explicaciones lógicas y claras. Las actividades como los rompecabezas, la solución de problemas y las matemáticas pueden ser oportunidades estupendas de aprendizaje.

¿Qué tipo de estudiante es tu hijo?

Hay niños extrovertidos y muy sociables que les encanta aprender interactuando con los demás, estos niños con facilidad de comunicación suelen tener mayor capacidad de aprendizaje en cuanto a los idiomas aunque no suele preocuparles si cometen errores, un punto en el que es importante trabajar.

También hay niños más tímidos que suelen ser observadores y reflexivos, que aprenden escuchando y viendo lo que sucede alrededor. Como no quieren cometer errores no suelen arriesgarse hasta estar seguros de que la opción decidida es la acertada.

La motivación es la clave

Es muy importante que independientemente de cómo aprenda tu hijo o de la capacidad que tenga para el aprendizaje, se potencie su motivación para que el aprendizaje le resulte divertido y libre de estrés, para ello se deben tener en cuenta sus necesidades individuales de aprendizaje. Tienes que animarle a seguir sus propios intereses y gustos personales por ejemplo, si a tu hijo le gusta la naturaleza puede leer sobre ella o ver documentales de animales.

Busca varias alternativas para que aprendan, el aprendizaje puede ser divertido.

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