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No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma.  

Irene Orce


Amarse a uno mismo no tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más serio. Al hablar de amor, nos referimos a los pensamientos, palabras, actitudes y comportamientos que nos profesamos a nosotros mismos. Así, amarnos es sinónimo de escucharnos, atendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y, en definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier situación. 

El primer paso para amarnos consiste en conocernos, comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros miedos, complejos y frustraciones.

El concepto de «amarse a uno mismo» está un poco devaluado –ni pensar en la práctica de esta idea. Sin embargo, creemos estar siempre muy preparados para amar a alguien más. Pero, ¿cómo es que pretendemos construir una relación sana en estas condiciones? El amor comienza por el espejo

amarse

#1 Valórate

De seguro, tienes defectos –nadie se escapa de ellos. Pero, también, tienes virtudes y es fundamental que seas bien consciente de ellas.  Así que haz una lista con todos tus aspectos positivos; pueden ser físicos o mentales, grandes o pequeños. Solicítale a tus seres queridos que te ayuden en esta tarea; a veces, los ojos cercanos pueden notar cosas que los tuyos no. Esta será la base sobre la que construirás una sólida autoestima.

#2 Transfórmate

Ahora céntrate en todo aquello de ti con lo que no te sientes del todo cómoda –pero hazlo con compasión. Evalúate como si estuvieras ayudando a tu mejor amiga, es decir, con paciencia y mucho cariño. Pero, no te quedes en la teoría: haz algo al respecto, rompe el círculo vicioso de la inactividad y la culpa.

#3 Cuida tu tiempo

El tiempo es el recurso más importante del que disponemos. No es ninguna novedad que es irrecuperable, así que enfócate en administrarlo con cuidado y consideración. Para ello, puede servirte llevar un diario por una semana y anotar cuánto tiempo dedicas a cada actividad. Luego, analiza los resultados y céntrate en descubrir cómo hacer que las verdaderas «pérdidas de tiempo» desaparezcan de tu vida. Por ejemplo, el tiempo en las paradas o en los buses puede aprovecharse para leer. El que usas para manejar, para escuchar algún libro en audio o practicar la pronunciación de algún idioma.

#4 Piensa en positivo

Mucho se ha escrito sobre el poder del pensamiento. La afamada primera ministra Margaret Tatcher lo conoció muy bien: «Cuida tus pensamientos porque se convierten en palabras. Cuida tus palabras porque se convierten en acciones. Cuida tus acciones porque se convierten en… hábitos. Cuida tus hábitos porque se convierten en tu carácter. Y cuida tu carácter, porque se convierte en tu destino. Nos convertimos en lo que pensamos». Así que presta más atención a tus pensamientos y elige quién quieres ser.

Si anhelas regalarle todo tu amor a una persona, céntrate primero en estos pasos. Pues, después de todo, ¿cómo puedes entregar algo que nunca tuviste? El amor comienza por el espejo.

con información de iMujer

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